La guerra civil del Imperio Bizantino (1352)
En 1352 estalló la guerra civil más devastadora del Imperio Bizantino. Los dos bandos que luchaban por el trono no dudaron en recurrir a la traición, pidiendo ayuda a los serbios y a los turcos.
Los contendientes
El conflicto enfrentó a Juan Kantakúzenos y a Juan V Paleólogo. Ambas facciones aristocráticas carecían de ejércitos propios y buscaron el apoyo de las potencias militares más fuertes de la región.
Los paleólogos, liderados por la viuda de Andronikos III, Anna de Saboya, solicitaron la ayuda de los serbios. Mientras tanto, Kantakúzenos invitó a los turcos de Orhan, marcando la primera intervención turca en territorio europeo.
Desarrollo de la campaña
Con alrededor de 10 000 soldados turcos y su cuartel en Didimoteicho, Kantakúzenos ocupó y saquearon amplias zonas de Tracia. En respuesta, el rey serbio Estéfano Dušan, a quien se le había concedido Macedonia, envió entre 4 000 y 6 000 caballeros de élite para reforzar a los paleólogos.
La fuerza serbia, comandada por Gradislav Borilović, se encontró con los turcos cerca de Didimoteicho. En la batalla que siguió, en la que apenas participaron guerreros griegos, los turcos derrotaron decisivamente a los serbios.
Consecuencias
Juan Kantakúzenos reportó la muerte de 7 000 serbios, cifra que parece exagerada; otras fuentes indican 4 000 muertos. Sea cual sea el número exacto, la victoria turca tuvo un impacto decisivo.
Fue la primera victoria de los turcos en suelo europeo. Este triunfo les infundió confianza y demostró la absoluta impotencia del Imperio Bizantino para detenerlos, preámbulo de la futura conquista otomana.