Respuesta
La Confederación Alemana (1815‑1866) no estaba a cargo de ningún país. Era una asociación laxa de 39 estados alemanes que conservaban su soberanía y no contaba con un gobierno centralizado.
Al no existir una autoridad única, cada estado tomaba sus propias decisiones en asuntos internos y exteriores, lo que limitaba la capacidad de la Confederación para actuar como un estado nación.