No hubo un proceso de apaciguamiento por parte de la Unión Soviética hacia Estados Unidos durante la Guerra Fría.
La relación entre ambas potencias estuvo marcada por períodos de tensión y hostilidad, intercalados con momentos limitados de cooperación, como las negociaciones de control de armas y los diálogos diplomáticos.
En resumen, aunque existieron episodios de diálogo, nunca se configuró como un apaciguamiento en el sentido tradicional.