Ley de América del Norte Británica (BNA)
Las Leyes de América del Norte Británica fueron una serie de normas aprobadas por el Parlamento del Reino Unido que sentaron las bases para la creación del Dominio de Canadá en 1867.
Primeras disposiciones
En 1867 se promulgó la primera Ley BNA, que unió a las colonias de Canadá, Nueva Escocia y Nuevo Brunswick en un único dominio federal.
Desarrollos posteriores
Otras leyes BNA, como las de 1871, 1886 y 1930, modificaron la estructura y el gobierno canadiense: añadieron nuevas provincias y territorios, establecieron la Corte Suprema de Canadá y, finalmente, devolvieron la Constitución al control canadiense (patriación).
Importancia constitucional
Estas leyes fueron cruciales porque definieron el marco legal de la Confederación, determinaron la relación entre el gobierno federal y las provincias y sentaron las bases del sistema político y constitucional de Canadá.