Ministro de Finanzas
Jacques Necker, nacido en Ginebra en 1732, fue nombrado director de finanzas del rey Luis XVI en 1781, presentando el primer “Compte rendu au roi”, una rendición de cuentas del presupuesto nacional.
Reformas económicas
Necker propuso recortes al gasto público y medidas fiscales para aumentar los ingresos, intentando restaurar la confianza de la población en la gestión del Estado.
Popularidad y despido
Su reputación como experto financiero le granjeó el apoyo popular, pero la nobleza y la corte lo vieron como una amenaza a sus privilegios. Bajo su presión, Luis XVI lo destituyó en 1781.
Regreso y apoyo a los Estados Generales
El despido provocó indignación y contribuyó al descontento general. En agosto de 1788, frente a la crisis financiera, el rey lo reincorporó como ministro de finanzas y Necker jugó un papel decisivo en la convocatoria de los Estados Generales de 1789, punto de partida de la Revolución.
Crisis económica persistente
Aunque intentó estabilizar la economía, la situación siguió deteriorándose y, en 1789, volvió a ser despedido.
Legado
Necker se convirtió en símbolo de reforma y transparencia. Sus esfuerzos, aunque limitados, influyeron en la opinión pública y alimentaron el clima de insatisfacción que desembocó en la Revolución Francesa.