Historia de Europa

¿Quién es el peor? Las 10 peores tiranías de la historia romana

El poder absoluto corrompe, y la historia de Roma muestra tanto a grandes príncipes como a tiranos despiadados. A continuación, un repaso de los diez emperadores y reyes más infames de los mil años de existencia del Imperio romano.

10. Domiciano (81‑96 d.C.)

Domiciano fue uno de los pocos emperadores a quienes se intentó borrar de los anales oficiales, lo que dificulta conocer la magnitud de sus abusos. Según Tácito, su reinado estuvo marcado por la persecución de la aristocracia senatorial y el uso de informantes (delatores) para eliminar a sus opositores.

  • Ordenó la ejecución de varios senadores y ciudadanos.
  • Malgastó el erario público, aunque también fortaleció las fronteras con la construcción del "Limes".
  • Fue asesinado por una conspiración que incluía a su propio preceptor y, según algunas fuentes, al futuro emperador Nerva.

9. Lucio Tarquinio Prisco (c. 535‑509 a.C.)

El último rey de Roma, Tarquinio, gobernó con mano de hierro. Su ambición lo llevó a asesinar a los senadores que se oponían y a violar las costumbres tradicionales, lo que provocó la caída de la monarquía y el nacimiento de la República.

  • Ejecutó a senadores opositores.
  • Su familia (esposa y hijo) fue la causa del escándalo de Lucrecia, que desencadenó la revolución republicana.

8. Nerón (54‑68 d.C.)

Famoso por su extravagancia y crueldad, Nerón comenzó con una política moderada gracias a la tutela de Séneca, pero pronto se volvió un tirano descontrolado.

  • Se cree que ordenó el asesinato de su madre Agripina y de su cuñado Británico.
  • Responsable de la persecución de cristianos tras el Gran Incendio de Roma (64 d.C.).
  • Construyó el opulento palacio de la Domus Aurea a expensas del erario y del Senado.
  • Fue derrocado y se suicidó en 68 d.C.

7. Cómodo (180‑192 d.C.)

Conocido por su afición a los juegos del Coliseo, donde se presentaba como Hércules, Cómodo despreciaba la dignidad imperial.

  • Vendió cargos públicos y recompensó a sus seguidores con sobornos.
  • Ejecutó a cualquier opositor, incluso a altos funcionarios que no compartían su visión.
  • No persiguió a los cristianos, lo que lo diferencia de Nerón.
  • Fue asesinado por su propio guardaespaldas, probablemente bajo la influencia del Senado.

6. Calígula (37‑41 d.C.)

Calígula entró en el poder tras la muerte de Tiberio y rápidamente se mostró como un autócrata delirante.

  • Se proclamó dios y obligó a la población a adorarlo.
  • Ordenó la ejecución masiva de senadores y ciudadanos.
  • Realizó actos extravagantes, como nombrar a su caballo cónsul y planear la instalación de una estatua suya en el Templo de Jerusalén.
  • Fue asesinado por la guardia pretoriana en 41 d.C.

5. Cayo Mario (157‑86 a.C.)

Gran militar y reformador del ejército, Mario también dejó una profunda huella de violencia política.

  • Participó en la masacre de senadores y ciudadanos durante sus conflictos civiles.
  • Su rivalidad con Sila desencadenó una serie de guerras civiles que sumieron a Roma en una sangrienta inestabilidad.

4. Heliogábalo (218‑222 d.C.)

Emperador a los 14 años, Heliogábalo es recordado por su extravagancia y conducta escandalosa.

  • Introdujo el culto al dios sol sirio Elagábalo, intentando reemplazar la religión tradicional.
  • Organizó banquetes en los que se lanzaban pétalos de rosa al punto de asfixiar a los invitados.
  • Fue asesinado por la guardia pretoriana a los 18 años.

3. Honorio (393‑423 d.C.)

Ascendió al trono a los diez años y mostró una total incapacidad para gobernar.

  • Ordenó la ejecución de su leal general Estilicón bajo la influencia de consejeros corruptos.
  • Durante la invasión vándala de 410 d.C., permaneció pasivo en Rávena mientras Roma era saqueada.
  • Su desinterés político aceleró la decadencia del Imperio occidental.

2. Caracalla (198‑217 d.C.)

Conocido por la "Constitutio Antoniniana" que concedió la ciudadanía romana a todos los habitantes libres del imperio, Caracalla también provocó graves crisis financieras.

  • Ordenó la ejecución de su hermano Geta y borró su imagen de los monumentos.
  • La ampliación de la ciudadanía redujo drásticamente los ingresos fiscales.
  • Devaluó la moneda, provocando inflación y descontento general.
  • Fue asesinado por un soldado de su guardia en 217 d.C.

1. Teodosio I (379‑395 d.C.)

Apodado "el Grande", Teodosio consolidó el cristianismo como religión oficial del imperio, pero a costa de la intolerancia religiosa.

  • Ordenó la destrucción de los templos paganos y la persecución de los seguidores de los dioses tradicionales.
  • Su política provocó lo que hoy se considera un genocidio cultural contra el paganismo romano.
  • Dividió el imperio entre sus hijos, lo que facilitó su posterior colapso.

Estos diez personajes demuestran que el poder sin control puede conducir a la tiranía más absoluta.