El matrimonio con Catalina de Aragón
Catalina de Aragón, primera esposa de Enrique VIII, contrajo matrimonio inicialmente con su hermano mayor, el príncipe Arturo. Tras la muerte de Arturo, apenas un año después de la boda, Enrique heredó el trono y se casó con Catalina en 1509.
De este matrimonio nació una única hija que sobrevivió, María, futura Reina de Inglaterra. La ausencia de un heredero varón provocó la insatisfacción de Enrique, quien comenzó a buscar amantes.
La búsqueda de la anulación
A principios de la década de 1530, Enrique solicitó la anulación del matrimonio con Catalina para poder casarse con su amante, Ana Bolena. El arzobispo Thomas Cranmer, bajo la autoridad del rey, concedió la anulación en 1533.
Exilio y fallecimiento de Catalina
Tras la anulación, Catalina fue relegada al exilio y pasó sus últimos años en el castillo de Kimbolton, en Cambridgeshire. Murió el 7 de enero de 1536, sin volver a ver a su hija María.