Contexto del asedio
El asedio de Leningrado, también conocido como la Batalla de Leningrado, se desarrolló entre el 8 de septiembre de 1941 y el 27 de enero de 1944, convirtiéndose en uno de los episodios más largos y devastadores de la Segunda Guerra Mundial.
Capturas de soldados alemanes
Las fuentes históricas coinciden en que el número de prisioneros de guerra alemanes tomados por el Ejército Rojo durante el asedio fue muy reducido. Las estimaciones más citadas sitúan la cifra entre 1.000 y 3.000 soldados alemanes, la mayor parte de los cuales fueron capturados en las fases finales del conflicto, cuando las fuerzas soviéticas rodearon y derrotaron a los restos de las unidades alemanas.
En comparación, el número de soldados soviéticos capturados por los alemanes fue mucho mayor, aunque también relativamente bajo en relación con la magnitud de la lucha.
Factores que limitaron las capturas
Varias razones explican por qué tan pocos alemanes fueron hechos prisioneros: la dureza del combate urbano, el clima extremadamente frío, la escasez de recursos para el manejo de prisioneros y la política de “no rendición” que adoptaron muchas unidades alemanas al final del asedio.
En resumen, aunque no existe una cifra exacta, los historiadores coinciden en que el número de alemanes capturados durante el asedio de Leningrado fue de apenas unos pocos miles.