Historia de Europa

La infancia y primeras travesuras de Hermes

Infancia de Hermes

Hermes, hijo de Zeus y Maia (hija del titán Atlas), nació en una cueva del monte Cíllene, en Arcadia. Maia lo ocultó de Zeus por temor a la celosa Hera, esposa del rey de los dioses.

Desde sus primeros momentos, Hermes mostró una inteligencia prodigiosa: aprendió a hablar y a caminar en cuestión de horas y ya poseía un don innato para la música y la poesía.

Primeras travesuras

Su naturaleza juguetona lo llevó a cometer varias fechorías famosas. La más recordada es el robo del ganado de Apolo. Furioso, Apolo exigió que Zeus castigara a Hermes, pero el padre de los dioses encontró la broma entretenida y decidió no imponer castigo.

En otra ocasión, Hermes se apoderó de las herramientas de Hefesto, el dios herrero. Hefesto, al descubrir el hurto, reclamó que Zeus le devolviera sus preciados instrumentos; sin embargo, Zeus le indicó que tendría que recuperarlos por su cuenta.

Mensajero de los dioses

A pesar de sus bromas, Hermes ocupó un papel esencial en el panteón: era el mensajero de los dioses, encargado de transportar sus mensajes entre el Olimpo y el mundo mortal. También guiaba a los viajeros, y su velocidad y agilidad le hicieron legendario.

Símbolo de Hermes

El caduceo, un bastón rodeado por dos serpientes entrelazadas, es el emblema tradicional de Hermes. Representa la paz y la prosperidad, y hoy en día se asocia también con la medicina.