Impacto negativo
Interrupción de rutas comerciales: Los submarinos alemanes (U‑boat) atacaron buques mercantes, dificultando y encareciendo el transporte de mercancías y materias primas entre EE. UU. y Europa.
Incertidumbre económica: La guerra generó una gran incertidumbre, reduciendo la demanda europea de productos estadounidenses, especialmente los bienes de lujo, pues los recursos se destinaron a la producción militar.
Mayor competencia: Exportadores estadounidenses tuvieron que competir con países como Japón, que aprovechó la guerra para ganar cuota en el mercado europeo.
Impacto positivo
Incremento de la demanda de productos agrícolas: Las fuerzas armadas y la población civil necesitaban alimentos, lo que elevó la demanda de trigo, maíz, carne y otros productos agrícolas estadounidenses.
Apertura de nuevos mercados: La escasez de productos europeos permitió a EE. UU. penetrar en mercados de América Latina y Asia que antes dependían de Europa.
Además, la guerra convirtió a Estados Unidos en el principal acreedor mundial, consolidando su posición como potencia exportadora.