De sus colonias
Desde finales del siglo XV, las potencias europeas establecieron colonias en África, América y Asia. Estas posesiones suministraban materias primas como algodón, azúcar, tabaco y caucho, esenciales para la expansión industrial del continente.
A través del comercio internacional
Europa también obtenía recursos de otras regiones mediante el comercio: seda de China, especias de la India y pieles de Norteamérica, entre otros productos exóticos.
De los recursos propios de Europa
El propio territorio europeo ofrecía materias primas fundamentales, como carbón, mineral de hierro y madera, que fueron la base del desarrollo de su economía industrial.