Antes de la adopción del euro, la moneda oficial de España era la peseta.
Introducida en 1869, la peseta sustituyó al escudo durante el reinado de Isabel II. Cada peseta se dividía en 100 céntimos.
El 1 de enero de 1999 la peseta dejó de ser la unidad monetaria oficial, aunque ambas monedas circularon simultáneamente hasta el 30 de junio de 2002, fecha en que el euro se convirtió en la única moneda en uso.