División de Alemania
El territorio quedó repartido en cuatro zonas de ocupación, controladas por EE. UU., Reino Unido, Francia y la Unión Soviética. Berlín también se dividió en cuatro sectores.
Esta partición sentó las bases de la Guerra Fría, pues cada bloque adoptó sistemas políticos y económicos diferentes.
Reparaciones a Alemania
Los Aliados acordaron que Alemania debía pagar reparaciones, aunque no se definió con precisión la cantidad ni la forma. La URSS recibió la mayor parte, principalmente equipos industriales y materias primas provenientes de su zona.
Desmilitarización
El acuerdo exigió la completa desmilitarización de Alemania: desmantelamiento de industrias bélicas y reducción drástica de las fuerzas armadas.
Desnazificación
Se buscó eliminar la influencia nazi mediante la expulsión de funcionarios del partido, la disolución de organizaciones nazis y el enjuiciamiento de los líderes más importantes.
Modificación de fronteras
Se redefinieron las fronteras alemanas: gran parte del territorio del este pasó a Polonia y a la URSS, mientras que otras áreas fueron cedidas a países vecinos.
Declaración de Potsdam sobre Japón
En la conferencia, el presidente estadounidense Harry Truman informó a Stalin sobre el desarrollo de la bomba atómica. Los Aliados emitieron la Declaración de Potsdam, exigiendo la rendición incondicional de Japón bajo la amenaza de una "destrucción inmediata y total".
Impacto en la Guerra Fría
Las divergencias en la aplicación de los acuerdos y las crecientes diferencias ideológicas entre la URSS y los Aliados occidentales marcaron un punto de inflexión que dio origen a la Guerra Fría, un periodo de tensión que duraría décadas.