El Tratado de Versalles remodeló profundamente el mapa político de Europa, provocando la pérdida de territorios, la disolución de imperios y la creación de nuevos Estados. A continuación, se detallan los principales ajustes fronterizos.
1. Alemania pierde territorio
- Alsacia‑Lorena: devuelta a Francia.
- Eupen‑Malmédy: cedida a Bélgica.
- North Schleswig: pasó a Dinamarca tras un plebiscito.
- West Prussia, Posen y Alta Silesia: incorporadas a Polonia.
- Danzig: se convirtió en ciudad libre bajo la protección de la Liga de Naciones.
2. Disolución del Imperio Austrohúngaro
- Austria: reducida a sus fronteras actuales.
- Checoslovaquia: creada a partir de Bohemia, Moravia, Eslovaquia y partes de Hungría y Ruthenia.
- Hungría: perdió territorio a favor de Rumanía, Checoslovaquia y Yugoslavia.
- Yugoslavia: formada con las provincias eslovenas, croatas y bosnio‑herzegovinas, más zonas de Hungría y Bulgaria.
3. Redefinición de los territorios del Imperio Otomano
- Grecia: obtuvo Tracia Occidental y varias islas del Egeo.
- Bulgaria: ganó Tracia Occidental.
- Rumanía: incorporó Dobrudja.
- Siria y Líbano: pasaron a ser mandatos franceses de la Liga de Naciones.
- Irak y Palestina: quedaron bajo mandatos británicos, con la intención de crear un hogar nacional judío en Palestina.
4. Cambios territoriales de Rusia
- Finlandia, Estonia, Letonia y Lituania: lograron su independencia.
- Polonia: recibió territorio proveniente de Rusia, Alemania y Austria‑Hungría.
5. Nuevos Estados surgidos del reordenamiento
- Finlandia
- Estonia
- Letonia
- Lituania
- Polonia
- Checoslovaquia
- Yugoslavia
En resumen, el Tratado de Versalles transformó el panorama geopolítico europeo, sentando las bases de conflictos y alianzas que marcarían el siglo XX.