1. Tratado de Versalles
El Tratado de Versalles, firmado en 1919, fue percibido en Alemania como una humillación. Impuso la culpa del conflicto exclusivamente a Alemania, obligó a ceder territorios, pagar reparaciones onerosas y limitar sus fuerzas armadas. El resentimiento generó un fuerte sentimiento nacionalista y el deseo de revertir esas condiciones.
2. Crisis económica
La Gran Depresión de los años 30 golpeó duramente a la economía alemana. El desempleo se disparó y el malestar social creció, creando el caldo de cultivo para el ascenso de Adolf Hitler y el Partido Nazi, que prometieron recuperación económica y orgullo nacional.
3. Auge del nazismo
En 1933 Hitler fue nombrado canciller y rápidamente consolidó su poder. El nazismo promovía la supremacía aria y la expansión territorial, con el objetivo de anular el Tratado de Versalles y crear un Gran Reich que reuniera a todos los alemanes.
4. Política de apaciguamiento
Reino Unido y Francia, temerosos de otro conflicto devastador, adoptaron una política de apaciguamiento, cediendo a las exigencias de Hitler para evitar la guerra. Esta estrategia, lejos de contener al dictador, lo animó a tomar decisiones más agresivas.
5. Remilitarización de Renania
En 1936 Alemania violó el tratado enviando tropas a la Renania, zona que debía permanecer desmilitarizada. La falta de reacción firme de las potencias occidentales demostró la debilidad de la política de apaciguamiento.
6. Anschluss con Austria
El Anschluss de 1938 incorporó a Austria sin derramamiento de sangre, ampliando el territorio alemán y evidenciando la disposición de Hitler a romper acuerdos internacionales.
7. Acuerdo de Múnich
Ese mismo año, Alemania, Italia, Reino Unido y Francia firmaron el Acuerdo de Múnich, que cedió a Hitler los Sudetes checos. El pacto fue visto como una traición a Checoslovaquia y fortaleció la confianza del dictador.
8. Pacto Molotov‑Ribbentrop
En agosto de 1939, Alemania y la Unión Soviética firmaron un tratado de no agresión con protocolos secretos que dividían Europa del Este en zonas de influencia. Gracias a este pacto, Hitler pudo planear la invasión de Polonia sin temor a una intervención soviética.
9. Invasión de Polonia
El 1 de septiembre de 1939 Alemania invadió Polonia, desencadenando la Segunda Guerra Mundial. Reino Unido y Francia declararon la guerra dos días después.
En síntesis, la combinación de humillación tras el Tratado de Versalles, la crisis económica, el auge del nazismo, la política de apaciguamiento y la ambición expansionista de Hitler condujo a la invasión de Polonia y al estallido del conflicto mundial.