La Batalla de Stalingrado: el punto de inflexión
La Batalla de Stalingrado, iniciada el 17 de julio de 1942, es considerada el eje estratégico de la guerra tanto para Alemania como para la Unión Soviética.
Stalingrado marcó el avance más profundo de Alemania en territorio soviético. Las ruinas de la ciudad fueron escenario de algunos de los combates urbanos más mortíferos de la contienda.
El 19 de noviembre, el Ejército Rojo rodeó a 22 divisiones alemanas del Grupo de Ejércitos B, comandado por el general Friedrich Paulus. Tras tres meses de intensas batallas y penurias en temperaturas bajo cero, Paulus se rindió el 31 de enero de 1943.
Esta capitulación supuso la primera gran derrota alemana frente a los soviéticos y marcó el inicio de la pérdida de dominio territorial del Eje después de tres años de conquistas.