Los romanos ejercieron dominio sobre Grecia durante varios siglos, iniciando tras la conquista de Corinto en 146 a.C.
Conquista y anexión
En 146 a.C., la victoria romana sobre Corinto marcó la incorporación de Grecia como provincia del Imperio romano.
Duración del dominio
Este control se prolongó hasta el siglo IV d.C., momento en el que el Imperio se dividió en dos entidades: el Imperio romano de Occidente y el de Oriente.
Transición al Imperio Bizantino
Grecia quedó bajo la jurisdicción del Imperio romano de Oriente, conocido posteriormente como Imperio Bizantino, manteniéndose dentro de su esfera hasta la caída de Constantinopla en 1453.