Introducción
En La 2 de TVE se está emitiendo la segunda temporada de la serie de la BBC The Hollow Crown, una adaptación de las obras de Shakespeare que cubren los últimos años de la dinastía Plantagenet y el ascenso de los Tudor. Entre el reparto destacan Jeremy Irons, Judi Dench, Hugh Bonneville, Tom Hiddleston y Benedict Cumberbatch, quien interpreta al temible Ricardo III.
Shakespeare, dramaturgo y no historiador
Es importante recordar que Shakespeare escribió para el teatro, no para la historiografía. Sus obras fueron creadas en la época de la reina Isabel I, primera monarca Tudor, y reflejan la necesidad de legitimar el nuevo régimen frente a la caída de los Plantagenet.

La propaganda Tudor
Tras la victoria de Enrique VII en Bosworth (22 de agosto de 1485), el derecho de este rey al trono resultó dudoso. Para consolidar su poder, los Tudor utilizaron el teatro como herramienta de propaganda, presentando a Ricardo III como un tirano cruel que había usurpado la corona.
Mitos shakespearianos y la realidad histórica
A continuación se contrastan algunos de los episodios más famosos de la obra Ricardo III con los hechos documentados.
1. La muerte del príncipe Eduardo
Shakespeare afirma que el 4 de mayo de 1471, después de la batalla de Tewkesbury, Ricardo apuñaló al príncipe Eduardo, hijo de Enrique VI. En realidad, el príncipe murió en la batalla, pero las fuentes contemporáneas no sitúan a Ricardo en el lugar del hecho.
2. El asesinato de Enrique VI
Según la obra, Ricardo mató al rey en la Torre de Londres el 21 de mayo de 1471. Lo cierto es que la orden de ejecución vino de su hermano mayor, el rey Eduardo IV, y Ricardo, como alguacil, sólo ejecutó la orden, sin pruebas de su participación directa.
3. La muerte de Jorge de Clarence
Shakespeare describe que Ricardo lo hizo morir en la Torre, supuestamente sumergido en un barril de vino. En la realidad, Jorge fue juzgado por traición y ejecutado por orden del parlamento; Ricardo no intervino en su condena.
4. El destino de Lord Hastings
En la pieza, Ricardo ordena la ejecución de Hastings acusándolo de brujería. Históricamente, Hastings fue condenado por traición y ejecutado tras un proceso legal, sin que exista evidencia de una acusación de brujería.
5. La muerte de Ana Neville
Shakespeare culpa a Ricardo de envenenar a su esposa. Los registros indican que Ana murió de tuberculosis. Tras su fallecimiento, Ricardo contrajo matrimonio con Isabel de York, no con una princesa portuguesa.
6. Los Príncipes de la Torre
La desaparición de Eduardo V y Ricardo VI sigue sin resolverse. Ricardo III es uno de los sospechosos, pero no hay documentación que lo incrimine de forma concluyente.
7. “Un caballo, mi reino por un caballo”
La famosa frase atribuida a Ricardo en Bosworth es una invención shakesperiana. Los relatos de la batalla describen a Ricardo luchando valientemente y rechazando la oferta de montar un caballo para huir.
Una posible intención política
Algunos estudiosos sugieren que la obra fue una crítica velada a Robert Cecil, figura influyente bajo Isabel I, y que Shakespeare, quizás simpatizante católico, utilizó a Ricardo III como sustituto simbólico.

El descubrimiento del esqueleto
En 2012 se halló el esqueleto de Ricardo III bajo un estacionamiento en Leicester. Los análisis forenses revelaron una escoliosis moderada, pero no la joroba exagerada que Shakespeare describió.

Conclusión
Si bien Ricardo III no fue un santo, la imagen que Shakespeare pintó de él está cargada de exageraciones y propósitos propagandísticos. La investigación moderna permite una visión más equilibrada de su figura, separándola del mito creado por el dramaturgo.