Antecedentes
Las tensiones entre la democracia ateniense y la oligarquía espartana fueron creciendo durante décadas, alimentadas por rivalidades económicas, ideológicas y territoriales.
La Guerra del Peloponeso (431‑404 a.C.)
El enfrentamiento culminó en la Guerra del Peloponeso, un conflicto que se extendió por casi treinta años. Fue una de las guerras más largas y devastadoras de la Antigüedad.
Impacto y consecuencias
La derrota de Atenas marcó un punto de inflexión en la historia griega: el imperio marítimo ateniense se derrumbó, el poder pasó a manos de Esparta y, posteriormente, a otras polis emergentes. Además, la guerra provocó profundas transformaciones políticas, sociales y culturales que influyeron en la literatura, la filosofía y la vida cotidiana de toda Grecia.