El origen real de la película "El último samurái"
La película de 2003, protagonizada por Tom Cruise y dirigida por Edward Zwick, se inspira en hechos reales ocurridos durante la Restauración Meiji (finales del siglo XIX). En la cinta, Cruise interpreta a Nathan Algren, un soldado del ejército estadounidense que llega a Japón en plena transición que pone fin al shogunato Tokugawa. En la vida real, el personaje está basado en el oficial francés Jules Brunet, no en un estadounidense.
Japón y su apertura al mundo
Aunque durante siglos Japón mantuvo una política de aislamiento (Sakoku), siempre hubo contactos limitados con europeos como portugueses y españoles, a quienes los japoneses llamaban "namban" ("bárbaros del sur"). Eventos como la invasión de Corea, la derrota de los mongoles bajo Kublai Khan gracias a los "kamikaze" (vientos divinos) y la expedición del comodoro Matthew Perry, que obligó a firmar el Tratado de Kanagawa en 1854, demuestran que Japón nunca estuvo totalmente aislado.
Jules Brunet y la primera misión militar francesa
Jules Brunet nació en Belfort (Francia) en 1838. Tras graduarse en la École Polytechnique en 1857, participó en la segunda intervención francesa en México (1862‑1867), donde recibió la Legión de Honor. En 1867 llegó a Yokohama como parte de la primera misión militar francesa, cuyo objetivo era entrenar a las tropas élite del shogun Tokugawa Yoshinobu. Brunet quedó fascinado por la cultura japonesa, pero también presenció la creciente inestabilidad política.
En 1868 el emperador Meiji tomó el poder, poniendo fin a seis siglos de dominio shogunal. El conflicto armado que siguió, la Guerra Boshin, enfrentó a los partidarios del emperador contra los defensores del shogunato.
La rebelión del Ezo
Tras la derrota del shogun en la batalla de Kōshū‑Katsunuma (29 de marzo de 1868), Brunet y cuatro oficiales franceses escaparon con el almirante Enomoto Takeaki hacia la isla de Ezo (actual Hokkaidō). Allí, bajo el mando de Brunet, los rebeldes capturaron el fuerte de Goryōkaku y, el 15 de diciembre de 1868, proclamaron la República de Ezo, con Enomoto como presidente. Francia y otras potencias europeas reconocieron brevemente esta república, única en la historia japonesa.
En marzo de 1869, el ejército imperial envió unas 10 000 tropas a Ezo. A pesar de la valiente resistencia de Brunet, los oficiales franceses (Fortant, Marlin, Cazeneuve y Bouffier) y los 3 000 soldados de la república fueron superados. La caída del fuerte de Goryōkaku marcó el fin del shogunato y la derrota definitiva de la rebelión.
Jules Brunet regresó a Francia, donde fue recibido como héroe pero también juzgado por desobedecer órdenes. Continuó su carrera militar, alcanzando el rango de general.
Legado de la cooperación franco‑japonesa
Tras la Restauración Meiji, Francia siguió enviando misiones militares (1872 y 1884) para modernizar el ejército japonés. Dos oficiales franceses fueron los primeros occidentales admitidos en un dojo para practicar artes marciales. En 1886, el ingeniero Louis Emile‑Bertin diseñó la primera armada moderna de Japón y se convirtió en amigo cercano del emperador. En 1919, ingenieros franceses ayudaron a crear la primera fuerza aérea japonesa.
Hoy el nombre de Jules Brunet está casi olvidado en Francia, pero los japoneses aún recuerdan al soldado francés que luchó junto a los últimos samuráis.
Colaboración de Pedro Sanmartín
Fuentes e imágenes: "A Brief History of Japan" – Mikiso Hane, Guerra Boshin