Contexto histórico
El conflicto entre Israel y sus vecinos árabes se remonta a la creación del Estado de Israel en 1948 y a las guerras que siguieron. A lo largo de los años, la tensión se fue acumulando, con Egipto, Siria y otros países árabes alineándose contra Israel.
Golpe preventivo israelí
El 5 de junio de 1967 Israel lanzó un ataque aéreo preventivo contra Egipto, motivado por el desplazamiento de tropas egipcias y el bloqueo del estrecho de Tirán, percibidos como una amenaza directa a su seguridad.
Acciones militares árabes
Egipto, Jordania y Siria movilizaron sus fuerzas y las posicionaron cerca de las fronteras israelíes, creando la expectativa de un ataque inminente.
Fracaso diplomático
Los intentos de resolver la crisis por vía diplomática fracasaron; el Consejo de Seguridad de la ONU no logró adoptar una resolución que exigiera la retirada de las tropas árabes.
Rivalidades regionales
El enfrentamiento también reflejaba rivalidades más amplias entre los movimientos nacionalistas y socialistas árabes y el Estado israelí.
Presión internacional
Las potencias mundiales, especialmente Estados Unidos, instaron a la moderación de ambas partes, aunque simultáneamente reafirmaron el derecho de Israel a defenderse.
Conclusión
La Guerra de los Seis Días fue el resultado de una combinación de agravios históricos, despliegues militares y diplomacia fallida. Si bien Israel ejecutó un ataque preventivo, no se pueden pasar por alto las acciones y la retórica de los países árabes que precedieron al conflicto. La responsabilidad es compartida y el episodio sigue siendo considerado como un evento complejo con múltiples causas.