Durante la Segunda Guerra Mundial tanto los Aliados como Alemania desarrollaron tanques que marcaron un avance significativo en la tecnología blindada. A continuación se comparan los modelos más representativos de cada bando.
Fuerzas Aliadas
- M4 Sherman: Principal tanque estadounidense, fiable y versátil. A lo largo del conflicto recibió mejoras como motores más potentes, blindaje reforzado y un cañón principal más eficaz.
- British Cromwell: Tanque crucero británico famoso por su velocidad y maniobrabilidad, equipado con un cañón de 75 mm y capaz de alcanzar hasta 64 km/h. Jugó un papel crucial en el norte de África y en la victoria aliada en El Alamein.
- Soviético T‑34: Considerado uno de los mejores tanques de la guerra. Combina un blindaje inclinado, gran movilidad y un cañón de 76,2 mm. Fue decisivo en la victoria soviética en el Frente Oriental.
Alemania
- Panzerkampfwagen V Panther: Tanque medio introducido en 1943. Poseía un cañón de 75 mm de alta precisión, blindaje grueso y buena movilidad, convirtiéndose en un rival temible para los tanques aliados, sobre todo en la defensa de Normandía.
- Tiger I: Tanque pesado de 1942 con un cañón de 88 mm capaz de penetrar cualquier blindaje aliado. Aunque muy potente y bien blindado, era lento, costoso y difícil de producir.
- King Tiger (Tiger II): Super‑tanque pesado de 1944, el más grande y poderoso del conflicto. Montaba otro cañón de 88 mm y tenía un blindaje extremadamente grueso, pero su peso reducía drásticamente la velocidad y la maniobrabilidad, y su fabricación era muy costosa.
En resumen, ambos bandos lograron avances notables en sus diseños. Los tanques aliados destacaron por su producción masiva y equilibrio entre potencia y maniobrabilidad, mientras que los alemanes apostaron por la superioridad de blindaje y fuego, aunque a costa de la complejidad y el costo.