Contexto de la guerra del Peloponeso
En 424 a.C., durante la Guerra del Peloponeso, los atenienses intentaron una campaña en Beocia para apoyar a sus aliados “demócratas”. Contaban con dos cuerpos: uno bajo el mando del general Demóstenes y otro bajo el general Hipócrates.
Sin embargo, la falta de coordinación y la filtración del plan a los espartanos dejaron a Hipócrates solo en territorio boeotio.
Fuerzas opuestas
Los boeotios, liderados por el general Pagondas, reunieron aproximadamente 7.000 hoplitas, 1.000 caballería, 500 pelastos y 10.000 psiloi (infantería ligera). Los atenienses disponían de una cantidad similar de caballería, pero tenían menos infantería ligera.
Pagondas organizó a sus hoplitas en una falange profunda de 25 filas, empleando por primera vez la táctica de la falange oblicua.
Distribución boeotia: flanco derecho – tebanos; centro – tropas de Aliartos, Koronia y Kopes; flanco izquierdo – tespios, Tanagra, Orcomenio y algunos lócrios.
Hipócrates, al enterarse de la presencia del enemigo, decidió enfrentarle en lugar de retirarse. Ordenó su falange de hoplitas a ocho filas de profundidad, lo que le permitió cubrir la línea boeotia pese a contar con menos soldados.
Desarrollo de la batalla
Pagondas lanzó el ataque tan pronto como sus tropas estuvieron listas. Hipócrates, como era costumbre, lideró personalmente a sus hombres.
Según Tucídides, el combate fue encarnizado en el centro. En el flanco izquierdo boeotio (derecho ateniense) la mayor longitud de la línea ateniense presionó a los boeotios, que casi colapsan. Los tespios, sin embargo, resistieron con valentía, evitando que la línea ateniense los rodeara.
En el caos, los atenienses confundieron a sus propios compañeros con el enemigo y se dispararon entre sí, lo que rompió la cohesión de su formación.
Pagondas trasladó su caballería del flanco derecho al izquierdo para reforzar a los boeotios allí presentes, mientras la profunda falange boeotia atacaba el flanco izquierdo ateniense, desintegrándolo. La caballería boeotia aprovechó la confusión y puso a fuga a los atenienses.
La derrota forzó la retirada ateniense; murieron alrededor de 1.200 soldados, entre ellos Hipócrates, mientras los boeotios perdieron unas 500 vidas. Entre los atenienses combatientes se encontraba el filósofo Sócrates.
El asedio y el flamígero boeotio
Los boeotios persiguieron a los atenienses hasta Delio (actual Delesi), donde los sitiaron. Pagondas, sin suficientes tropas para un asalto inmediato, esperó la llegada de 2.000 coronios.
Cuando los refuerzos llegaron, los boeotios emplearon un dispositivo nunca antes visto: un flamígero. Consistía en un tubo largo con un fuelle en el extremo trasero y, en la parte frontal, una caldera que contenía azufre, alquitrán y carbón encendidos.
Al accionar el fuelle, la llama alcanzaba las vigas de madera de las murallas y las quemaba, así como a los defensores. También se utilizó contra las murallas de piedra, cuya temperatura y los agentes corrosivos provocaron su ruptura. Aterrados, los atenienses abandonaron Delio, dejando unos 200 muertos.
Modelo a escala del flamígero boeotio, del Museo Técnico de Salónica.