Los Artículos de la Confederación, primer marco constitucional de EE. UU., demostraron ser insuficientes por varias razones estructurales.
1. Ausencia de poder ejecutivo
El documento no preveía un presidente ni un órgano ejecutivo que pudiera aplicar las leyes ni representar los intereses de los estados, lo que dificultaba la resolución de conflictos interestatales y la ejecución de políticas nacionales.
2. Legislativo débil
El Congreso unicameral concedía a cada estado una representación igual, sin importar su población, y carecía de facultades esenciales como la imposición de impuestos o la regulación del comercio, limitando su efectividad.
3. Incapacidad para regular el comercio
Al no poder controlar el comercio interestatal ni el exterior, los estados imponían aranceles y normas distintas, generando disputas económicas y un mercado caótico.
4. Requisito de unanimidad para enmendar
Cualquier modificación necesitaba el acuerdo de los trece estados, lo que hacía casi imposible adaptar el texto a los problemas emergentes.
5. Soberanía estatal excesiva
Los estados conservaban la mayor parte de su poder, creando rivalidades y una autoridad federal demasiado limitada para actuar de manera cohesionada.
6. Falta de poder judicial nacional
Sin un tribunal supremo ni un sistema judicial federal, no había entidad que resolviera disputas entre estados ni interpretara la legislación nacional.
7. Incapacidad para hacer cumplir tratados
El Congreso no contaba con los recursos ni la autoridad necesarios para negociar y aplicar tratados internacionales, lo que minaba la credibilidad del país en el exterior.
Estas deficiencias impulsaron la convocatoria de la Convención de Filadelfia y la redacción de la Constitución de 1787, que estableció un gobierno federal más fuerte y equilibrado.