Antes del estallido de la Primera Guerra Mundial, las potencias europeas estaban agrupadas en dos grandes bloques militares:
Triple Alianza
- Alemania
- Austria-Hungría
- Italia (hasta 1915)
Triple Entente
- Francia
- Imperio ruso
- Reino Unido
Estas alianzas sentaron las bases de la polarización que desembocó en el conflicto global de 1914‑1918.