"Morirán y nosotros ganaremos"
Ceriñola marca el inicio de la hegemonía española en Europa, que se mantuvo hasta la derrota de Rocroi en 1643. El Gran Capitán se consagró como genio militar, sembrando muerte entre los franceses y alterando el rumbo de la historia.
Contexto de las guerras italianas
Las guerras italianas (1494‑1559) fueron una serie de enfrentamientos que involucraron a Francia, España, el Sacro Imperio Romano Germánico, Inglaterra, la República de Venecia, los Estados Pontificios, la mayoría de los estados‑ciudad italianos y al Imperio otomano. Lo que comenzó como una disputa dinástica por el Ducado de Milán y la Sicilia Citerior pronto se transformó en una lucha por territorio y poder, caracterizada por alianzas cambiantes y traiciones frecuentes.
Los preparativos españoles
Tras la ruptura del Tratado de Granada por parte de Francia, el duque de Nemours obligó al ejército español a retirarse a Barletta en 1502. Mientras esperaban refuerzos, los españoles realizaron incursiones nocturnas y duelos de caballería, destacando el famoso Desafío de Barletta (21 sep 1502), donde 11 caballeros españoles vencieron a 11 franceses.
Después de la victoria naval de Juan de Lezcano sobre el almirante francés Prijan en la batalla de Otranto, el Gran Capitán reforzó su ejército con lansquenetes alemanes y, en primavera de 1503, lanzó la ofensiva. Para acelerar el desplazamiento, cada caballero debía llevar a un infante a horcajadas; cuando surgieron protestas, el propio Gonzalo Fernández de Córdoba dio el ejemplo y desmontó al niño, obligando al resto a seguir su ejemplo.
El ejército llegó a Ceriñola a tiempo para preparar una defensa profunda: se excavó una zanja, se levantó un terraplén con empalizadas y ganchos de hierro, y se posicionaron los cañones en la colina que dominaba el terreno.
Orden de batalla española
La composición principal era de infantería: arcabuceros, ballesteros, cosientos y piqueros. La caballería, aunque escasa, incluía unidades ligeras y pesadas. La artillería constaba de 13 piezas situadas en la colina tras la zanja.
- Arcabuceros: 2×500 hombres en la primera línea.
- Piqueros alemanes: ≈2 500.
- Ballesteros y cosientos: 2×2 000.
- Caballería pesada: 2 grupos de ≈400 bajo el mando de Próspero Colonna y Pedro de Mendoza.
- Caballería ligera: 850 hombres bajo Fabrizio Colonna y Pedro de Pas, encargados de impedir que la infantería francesa rompiera el fosso.
Orden de batalla francesa
El duque de Nemours organizó sus fuerzas en cuatro bloques:
- Caballería pesada: 2×1 000 jinetes, comandada por el propio duque.
- Piqueros suizos: ≈3 000 bajo Chadieu.
- Infantería gascona: ≈3 000, con 26 piezas de artillería al frente.
- Caballería ligera: bajo Yves d’Allegre, a la izquierda del avance.
Desarrollo de la batalla
Al llegar a Ceriñola, el Gran Capitán recordó a sus hombres que aquel día morirían como buenos soldados o ganarían con honor. El duque de Nemours, confiado en la potencia de su caballería pesada, pretendía aplastar la posición española.
El capitán español provocó una carga simulada de su caballería ligera. Los franceses persiguieron, pero al llegar a la zanja se encontraron con los arcabuceros y la artillería que les abatieron con fuego concentrado. El duque de Nemours cayó tras recibir tres disparos.
La infantería francesa, pese a avanzar con su artillería al frente, fue devastada por los arcabuceros españoles (≈4 000 disparos). Cuando el fuego se volvió insuficiente, los piqueros alemanes avanzaron y, tras sangrientas combates cuerpo a cuerpo, repelieron a los suizos y gascones.
En el momento crítico, el Gran Capitán ordenó abandonar la defensa estática y lanzar un contraataque general. La combinación de ballesteros, arcabuceros, cosientos y caballería pesada rodeó a la infantería francesa, que se vio obligada a rendirse.
Consecuencias
La victoria española en Ceriñola, junto con la batalla de Seminara, cambió la dinámica de la guerra en Nápoles: a partir de entonces fueron los españoles quienes tomaron la iniciativa, empujando a los franceses al norte.
Militarmente, la batalla supuso una revolución táctica: por primera vez una infantería armada con arcabuces derrotó a la caballería en campo abierto. El uso coordinado de armas de fuego, la preparación del terreno y la organización en unidades más pequeñas y autónomas sentaron las bases de la guerra moderna y anticiparon la creación de los famosos Tercios españoles.
Datos clave
| Fecha | 28 de abril de 1503 |
|---|---|
| Lugar | Ceriñola (Puglia), Italia |
| Coordenadas | 41°16′00″N 15°54′00″E |
| Resultado | Victoria española |
| Belligantes | |
Reino de Francia | Monarquía Hispánica |
| Comandantes | |
| Francia: Luis de Armagnac, Chadieu, Yves d’Alègre | España: El Gran Capitán (Gonzalo Fernández de Córdoba), Próspero Colonna, Diego de Mendoza, Fabrizio Colona |
| Fuerzas en combate | |
| Francia Infantería ligera: 3 000 Piqueros: 3 000 Caballería ligera: 1 500 Caballería pesada: 2 000 Artillería: 26 piezas Total: 9 500 hombres |
España Infantería ligera: 2 000 Ballesteros: 2 000 Piqueros alemanes: 2 500 Caballería ligera: 850 Caballería pesada: 800 Arcabuceros: 1 000 Artillería: 13 piezas Total: 9 150 hombres |
41°16′00″N 15°54′00″E
Reino de Francia
Monarquía Hispánica