Historia de Europa

Aliados de los colonos estadounidenses en la Guerra Revolucionaria

Durante la Guerra de Independencia de los Estados Unidos (1775‑1783) los colonos contaron con el apoyo de varias potencias europeas que buscaban debilitar a Gran Bretaña. A continuación se resumen los aportes más relevantes.

Francia

Francia fue el aliado más decisivo. Tras la victoria estadounidense en Saratoga (1777), firmó el Tratado de Alianza (1778) y aportó recursos financieros, armas, tropas y una poderosa armada que bloqueó a la Royal Navy, facilitando la victoria en Yorktown.

España

España entró en guerra contra Gran Bretaña en 1779, aunque no firmó un tratado directo con los colonos. Proveyó suministros, dinero y llevó a cabo operaciones navales que atacaron el comercio británico y ayudaron a aislar a la metrópoli.

Países Bajos

Los Países Bajos, a través de sus comerciantes y algunos oficiales, enviaron ayuda financiera y material bélico a los estadounidenses, aunque su contribución fue limitada comparada con la de Francia y España.

Otros poderes europeos

Prusia, Suecia, Dinamarca‑Noruega y Rusia mantuvieron una postura mayormente neutral. No enviaron tropas ni flotas contra Gran Bretaña, aunque sus políticas comerciales a veces beneficiaron indirectamente a los rebeldes.