El Holocausto fue un genocidio atroz en el que millones de judíos fueron asesinados.
Es imposible asignar un valor monetario a una tragedia de tal magnitud. Además, el régimen nazi no obtuvo beneficios económicos netos; los recursos empleados en la persecución y exterminio fueron enormes, y el costo humano y moral supera cualquier cálculo financiero.