Durante su expansión, Roma recibió tres tipos de "presas" provenientes de sus campañas militares:
1. Botín de guerra
Incluía oro, plata, joyas y objetos valiosos confiscados a los enemigos derrotados, que enriquecían al Estado y a los particulares.
2. Esclavos
Soldados y civiles capturados eran vendidos como esclavos para trabajar en casas, en el campo o como gladiadores en los anfiteatros.
3. Territorios
Las conquistas ampliaban el territorio romano, proporcionando nuevas tierras agrícolas, recursos naturales y bases estratégicas que sustentaban el crecimiento demográfico y económico de la ciudad.