Antes de 1944, los líderes aliados debatieron si lanzar una invasión a gran escala en la Francia ocupada por los alemanes. A continuación se presentan los principales argumentos a favor y en contra de esa decisión.
Argumentos a favor
Abrir un segundo frente que alivie la presión sobre la Unión Soviética, obligando a Alemania a redistribuir tropas del Este al Oeste.
Incrementar la moral de las fuerzas aliadas y de sus socios europeos al demostrar un movimiento militar decisivo.
Acercar bases aéreas al Reich, lo que potenciaría la campaña estratégica de bombardeos.
Restaurar la confianza del público occidental en los líderes aliados, que había menguado tras los primeros años de la guerra.
Argumentos en contra
La capacidad militar alemana seguía siendo muy fuerte; una invasión prematura podría resultar extremadamente costosa.
Los aliados carecían todavía de los recursos logísticos y del número de tropas necesario para una operación anfibia a gran escala a través del Canal de la Mancha.
Existe el riesgo de que la población francesa reaccionara con hostilidad o colaborara poco, dificultando la estabilización posterior.
Los esfuerzos aliados ya estaban comprometidos en otras campañas críticas, como la del Mediterráneo y la campaña de bombardeo contra Alemania.
En síntesis, la decisión de invadir Francia antes de 1944 implicaba sopesar el potencial de acelerar la derrota alemana contra los riesgos operacionales y políticos de una ofensiva prematura.