Durante la Primera Guerra Mundial varias potencias que inicialmente se declararon neutrales cambiaron de posición y se incorporaron a la coalición de los Aliados. A continuación se detallan los principales países que lo hicieron y los motivos que los impulsaron.
Italia
Italia abandonó su neutralidad en 1915 tras negociaciones secretas con Reino Unido, Francia y Rusia. El Pacto de Londres le prometió ganancias territoriales, entre ellas el Tirol del Sur, Istria y partes de Dalmacia.
Rumanía
Rumanía se unió a los Aliados en 1916 después de que el gobierno ruso le asegurara la incorporación de Transilvania y otras regiones habitadas por rumanos.
Estados Unidos
Estados Unidos entró en la guerra en 1917, motivado por la política de guerra submarina ilimitada alemana, el hundimiento del Lusitania (1915) y la interceptación del telegrama Zimmermann.
Brasil
Brasil declaró la guerra al Imperio Alemán en 1917 después de que varios buques mercantes brasileños fueran torpedeados por submarinos alemanes en aguas brasileñas.
China
China se sumó a los Aliados en 1917 tras la negativa alemana a reconocer la soberanía china sobre Manchuria y la presión internacional para apoyar a los países de la Entente.
Estos países ampliaron la base de recursos y fuerzas de los Aliados, contribuyendo al desenlace del conflicto.