Unificaciones clave del siglo XIX
Italia
La unificación italiana se consumó en 1861 después de una serie de guerras y maniobras políticas lideradas por figuras emblemáticas como Giuseppe Garibaldi y Camillo Benso, conde de Cavour. El proceso, conocido como el Risorgimento, consolidó los diversos estados y reinos de la península bajo el Reino de Italia.
Alemania
La unificación alemana se logró en 1871 bajo la dirección del canciller Otto von Bismarck y el rey Guillermo I de Prusia. Tras la victoria en la Guerra Franco‑prusiana, los estados alemanes se reunieron para formar el Imperio Alemán, con Berlín como capital.
Japón
En 1868, la Restauración Meiji marcó el fin del shogunato Tokugawa y el inicio de una rápida modernización y centralización del poder. Este proceso transformó a Japón en un estado-nación unificado y sentó las bases para su desarrollo industrial.