Libertad
Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano: proclamó la libertad, la propiedad, la seguridad y la resistencia a la opresión como derechos inalienables.
Se garantizó la libertad de prensa, de expresión y de religión.
Se abolió la servidumbre; todos los hombres mayores de edad tenían derecho al voto sin importar su riqueza.
Igualdad
Se estableció la igualdad ante la ley.
Se eliminaron los privilegios de nacimiento.
Los títulos aristocráticos fueron suprimidos y sustituidos por la condición de ciudadano.
Se suprimieron los tributos feudales y los tribunales señoriales.
Fraternidad
Surgió una fraternidad nacional que trascendía divisiones geográficas y sociales, uniendo a la población en la causa revolucionaria.
El uso de los términos citoyen (ciudadano) y citoyenne (ciudadana) reforzaba el sentido de pertenencia y ciudadanía compartida.
Separación Iglesia‑Estado
La Iglesia católica dejó de ser la religión oficial del país.
Se garantizó la libertad religiosa.
Los bienes eclesiásticos fueron confiscados y vendidos.
La Constitución civil del clero obligó a los sacerdotes a jurar lealtad a la República y a aceptar la autoridad secular.
Gobierno representativo
La Asamblea Nacional se eligió mediante procesos democráticos.
El sufragio se extendió a todos los hombres mayores de 25 años que cumplían ciertos requisitos.
El poder legislativo quedó en manos de asambleas elegidas.