Historia de Europa

¿Un volcán de Alaska derribó a Roma y a los ptolomeos?

¿Un volcán de Alaska derribó a Roma y a los ptolomeos?

Un hallazgo que conecta Alaska con la crisis del Mediterráneo

Un amplio equipo internacional de científicos e historiadores de Europa y EE. UU. ha encontrado pruebas sólidas de que la extrema ola de frío que azotó a la antigua Roma y a Grecia provino de la enorme erupción del volcán Okmok, en las Islas Aleutianas (Alaska). El polvo volcánico oscureció la atmósfera terrestre y provocó una brusca caída de temperaturas.

Contexto histórico

Las fuentes escritas de la época indican que, alrededor del asesinato de Julio César en el 44 a.C., el Sol desapareció del cielo y se desencadenó un periodo de clima inusualmente frío en Roma. La escasez de cosechas provocó hambrunas, enfermedades y disturbios sociales y políticos en todo el Mediterráneo. Se sospechaba que una erupción volcánica había influido, pero hasta ahora no se había identificado el culpable.

La evidencia geológica

Dirigidos por el Dr. Joe McConnell (Desert Research Institute, Nevada), los investigadores publicaron sus hallazgos en la Journal of the National Academy of Sciences (PNAS). Analizaron capas de ceniza volcánica extraídas de núcleos de hielo ártico en Groenlandia y Rusia. Los análisis geoquímicos revelaron una primera erupción en el 45 a.C. y una segunda, mucho más potente, en el 43 a.C., cuyas partículas permanecieron en la atmósfera durante aproximadamente dos años.

Debido a la ubicación extrema del volcán, la ceniza alcanzó la estratosfera y se dispersó por todo el hemisferio norte, vinculándose ahora al enfriamiento del Mediterráneo oriental hace 2 000 años. La erupción de Okmok (una de las más poderosas de los últimos 2 500 años) dejó una caldera de diez kilómetros de diámetro en Alaska.

Impacto climático

Los dos años posteriores a la erupción del 43 a.C. fueron de los más fríos registrados en el hemisferio norte en los últimos 2 500 años; la década siguiente se ubica como la cuarta más fría. Los modelos climáticos estiman que, durante los veranos y otoños posteriores, las temperaturas medias en el sur de Europa y el norte de África fueron hasta siete grados Celsius por debajo de la norma. Al mismo tiempo, las precipitaciones en el sureste de Europa aumentaron entre un 50 % y un 120 % en verano, y hasta un 400 % en otoño.

“En el Mediterráneo, estas condiciones húmedas y extremadamente frías redujeron drásticamente los rendimientos agrícolas, agravando la escasez de alimentos en medio de la agitación política de la época”, explicó el arqueólogo Andrew Wilson (Universidad de Oxford).

Repercusiones en Roma y Egipto

Según el historiador Joe Manning (Yale), la inundación del Nilo coincidente con la erupción de Okmok provocó hambrunas y enfermedades en el Reino Ptolemaico, añadiendo un fuerte choque a una sociedad ya bajo presión. En Roma, la crisis climática coincidió con la caída de la República; el asesinato de Cicerón en el 42 a.C. se considera simbólicamente el fin de la democracia romana.

Debate científico

Algunos expertos, citados por la revista Science, mantienen escepticismo, argumentando que la decadencia de la democracia romana ya estaba en marcha mucho antes de la erupción. No obstante, el vínculo entre la catástrofe volcánica y la inestabilidad política ofrece una nueva perspectiva sobre la interconexión global hace dos milenios.

FUENTE: APE-ME