Población y estructura social
En la década de 1590 Londres contaba con unos 200 000 habitantes y estaba dividida en claros estratos sociales. La nobleza, la aristocracia terrateniente y los mercaderes adinerados vivían en lujosas mansiones del West End. La clase media, compuesta por profesionales, artesanos y comerciantes, habitaba casas más modestas en el centro de la ciudad. Los estratos más bajos —obreros, sirvientes y los más pobres— se aglomeraban en barrios superpoblados y con condiciones insalubres.
Economía y comercio
Londres era uno de los principales centros de comercio del reino. Su puerto recibía navíos de todo el mundo, trayendo seda, especias, vinos y otros lujos, mientras que los mercaderes exportaban lana, paño y productos manufacturados. La ciudad albergaba oficios como la fabricación textil, la metalurgia y la construcción naval, que abastecían tanto al mercado interno como al exterior.
Vida cultural
La escena cultural florecía con varios teatros, entre ellos el famoso Globe, donde se representaban las obras de William Shakespeare. Otras formas de entretenimiento popular incluían peleas de osos, toros y gallos. Además, la presencia de imprentas permitió la difusión de libros, panfletos y los primeros periódicos.
Religión
El protestantismo dominaba la vida religiosa de Londres; la Iglesia de Inglaterra era la religión oficial. Sin embargo, convivían también puritanos, católicos y otras confesiones, lo que generaba tensiones y enfrentamientos frecuentes entre facciones.
Desafíos y problemas
A pesar de su prosperidad, la ciudad enfrentaba graves problemas: hacinamiento, falta de saneamiento y brotes epidémicos eran comunes. La delincuencia y la violencia estaban presentes, y los disturbios y motines surgían con regularidad.
En conjunto, la vida en Londres durante los años 1590 combinaba oportunidades y dinamismo con pobreza, conflicto religioso y agitación social.