La Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS) fue un Estado comunista que existió de 1922 a 1991. Durante ese periodo mantuvo alianzas estrechas con varios países comunistas, principalmente a través del Pacto de Varsovia, una alianza militar del bloque oriental.
Países miembros del Pacto de Varsovia
República Democrática Alemana (RDA): Estado comunista en la Alemania Oriental (1949‑1990). Fue uno de los aliados más cercanos de la URSS y miembro fundador del Pacto de Varsovia.
Polonia (República Popular de Polonia): Existió de 1947 a 1989. Mantuvo una estrecha relación con Moscú y participó activamente en el Pacto de Varsovia.
Checoslovaquia (República Socialista Checoslovaca): De 1948 a 1992. También formó parte del Pacto de Varsovia y siguió la línea política soviética.
Hungría (República Popular de Hungría): De 1949 a 1989. Aliada firme de la URSS y miembro del Pacto de Varsovia.
Rumanía (República Socialista de Rumanía): De 1947 a 1989. Aunque a veces adoptó una postura más independiente, permaneció dentro del Pacto de Varsovia y mantuvo lazos con Moscú.
Bulgaria (República Popular de Bulgaria): De 1946 a 1990. Uno de los socios más leales de la URSS y miembro del Pacto de Varsovia.
Otros estados comunistas vinculados a la URSS
Yugoslavia (República Federal Socialista de Yugoslavia): Existió de 1945 a 1992. Fue inicialmente aliada de la URSS, pero tras la ruptura Tito‑Stalin (1948) no se integró al Pacto de Varsovia y siguió una política exterior más autónoma.
Además de estos países, la URSS apoyó numerosos movimientos y partidos comunistas alrededor del mundo, proporcionando asistencia política, militar y económica a gobiernos y grupos insurgentes alineados con la ideología soviética.