Antes de la Segunda Guerra Mundial
- Tratado de Versalles (1919): puso fin a la Primera Guerra Mundial e impuso a Alemania fuertes sanciones, pérdida de territorios, reparaciones y la desmilitarización del Rin.
- Tratados de Locarno (1925): garantizaron las fronteras entre Alemania, Bélgica y Francia y establecieron mecanismos para la solución pacífica de disputas.
- Pacto Kellogg‑Briand (1928): prohibió la guerra como herramienta de política nacional.
- Acuerdo de Múnich (1938): permitió a Alemania anexar los Sudetes de Checoslovaquia sin oposición militar.
- Pacto de No Agresión Germano‑Soviético (1939): comprometió a ambas potencias a mantenerse neutrales entre sí en caso de conflicto con un tercer país.
Durante la Segunda Guerra Mundial
- Carta del Atlántico (1941): declaración conjunta EE. UU.‑Reino Unido que expuso sus objetivos para la posguerra, como la paz duradera y los derechos humanos.
- Declaración de las Naciones Unidas (1942): firmada por 26 naciones, comprometió a combatir a las potencias del Eje y a crear una organización internacional para la paz.
- Conferencia de Yalta (1945): reunión de EE. UU., la URSS y el Reino Unido que acordó la ocupación de Alemania y la fundación de la ONU.
- Conferencia de Potsdam (1945): los mismos líderes emitieron la Declaración de Potsdam, exigiendo la rendición incondicional de Japón.
Estos tratados y pactos fueron fundamentales para moldear el panorama político y diplomático antes y durante el conflicto más devastador del siglo XX.