La visita de Josep Almudéver
El pasado lunes, Josep Almudéver, miembro de las Brigadas Internacionales, nos honró con su visita al centro. Nacido de padres franceses y valencianos, se alistó a los diecisiete años, falsificando sus documentos para incorporarse a la lucha contra el fascismo. A sus 97 años conserva una lucidez y una memoria dignas de admiración, sin abandonar la ideología que lo impulsó a combatir en la tierra de sus progenitores. Es uno de los escasos veteranos que aún viven y pueden ofrecer testimonio directo.

Anecdotario de una vida de resistencia
Durante su intervención surgieron innumerables anécdotas: su incorporación a la Brigada Italiana, su participación en la batalla de Teruel, su internamiento en el campo de concentración de Albatera tras el fin de la guerra, y su regreso a España para integrarse al maquis en los grupos guerrilleros de Levante y Aragón. Su relato también revela algunos de los problemas que padecieron las milicias republicanas, como la indisciplina; en varias ocasiones tomó decisiones por su cuenta, especialmente al incorporarse al frente de combate, y en otras discutió las órdenes de sus oficiales.

Una memoria que habla al presente
En definitiva, Josep representa un valioso testimonio vivo que revaloriza el papel formativo de nuestra historia y enseña a los jóvenes que los hechos narrados en los libros fueron vividos y sufridos por personas, algunas anónimas y otras conocidas, que no son muy diferentes a ellos.