La Revolución Rusa de 1905
La Revolución de 1905 fue una serie de protestas y levantamientos políticos que sacudieron al Imperio ruso. Todo comenzó en enero con una marcha pacífica de obreros hacia el Palacio de Invierno en San Petersburgo, que se tornó violenta cuando la guardia del zar abrió fuego contra la multitud.
El descontento se extendió rápidamente a otras ciudades y pueblos, culminando en una huelga general que obligó al zar a aceptar una serie de reformas, entre ellas la creación de un parlamento, la Duma. Este movimiento marcó un punto de inflexión en la historia rusa y sentó las bases para la caída del régimen zarista en 1917.
La Revolución de Octubre (1917)
Entre el 25 y 26 de octubre de 1917 (7‑8 de noviembre según el calendario gregoriano) los bolcheviques, liderados por Vladimir Lenin, llevaron a cabo un golpe de Estado en Petrogrado. La toma del poder pasó del Gobierno Provisional a los Soviets, estableciéndose la República Socialista Federativa Soviética de Rusia (RSFSR), el primer Estado socialista del mundo.
Este evento no solo transformó la política rusa, sino que también influyó profundamente en la historia del siglo XX: inspiró revoluciones socialistas en otros países, dio origen a la Unión Soviética, potencia mundial durante más de setenta años, y sigue siendo objeto de estudio y debate entre historiadores y politólogos.