Las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC-EP), conocidas popularmente como FARC, surgieron en 1964 como una guerrilla del Partido Comunista Colombiano. Con el paso del tiempo se convirtieron en una de las fuerzas insurgentes más antiguas y mejor equipadas de América del Sur.
Origen y denominación
En la Séptima Conferencia Guerrillera de 1982 se incorporó al nombre oficial el término Ejército del Pueblo (EP), reflejando su pretensión de ser una fuerza armada del pueblo.
Estructura y alcance
El mando supremo estaba a cargo del secretario Manuel Marulanda Vélez, alias “Tirofijo”, y de un consejo de seis miembros, entre ellos el comandante militar Jorge Briceño, conocido como “Mono Jojoy”. La organización sigue una lógica militar y cuenta con unidades urbanas. Se estima que sus filas comprendían entre 12 000 y 18 000 combatientes, con presencia en alrededor del 80 % del territorio colombiano, especialmente en bosques y selvas al sureste de la cordillera de los Andes.
Designación como organización terrorista
Varios países y la Unión Europea clasifican a las FARC-EP como organización terrorista, aunque el grupo se autodeclara una entidad político‑militar marxista‑leninista de inspiración bolivariana.
Ideología y objetivos
Las FARC-EP se presentan como defensoras de la población rural frente a las élites adineradas y se oponen a la influencia de Estados Unidos en Colombia. Su objetivo declarado es tomar el poder mediante una revolución armada.
Financiación y reclutamiento
Según el gobierno estadounidense, sus principales fuentes de ingresos son la extorsión, el secuestro y el narcotráfico. Un porcentaje significativo de sus combatientes son menores de edad; se estima que entre el 20 % y el 30 % tiene menos de 18 años.
Proceso de paz
En 2016 las FARC-EP firmaron un acuerdo de paz con el gobierno colombiano, que contempló la desmovilización, la reincorporación de combatientes y la transformación del grupo en partido político.