Historia antigua

Fin de los gloriosos treinta años

Antecedentes

  • Al terminar la Segunda Guerra Mundial, los países industrializados vivieron treinta años de crecimiento económico acelerado, que generó pleno empleo, consumo masivo y los inicios de la globalización.
  • En Francia, el Estado de bienestar y el Plan Marshall sustentaron este proceso. Durante esas tres décadas, el país registró un crecimiento medio del 6 % anual, multiplicando por cinco el nivel de vida y acercándose al de Estados Unidos. El baby boom y la incorporación de la mujer al mercado laboral fueron factores clave, y se estima que el estilo de vida cambió más en este periodo que en los dos siglos anteriores.
  • A partir de la década de 1960 el fordismo empezó a perder vigor; el crecimiento se desaceleró y surgieron los primeros movimientos de protesta contra la sociedad de consumo. Sin embargo, fue la crisis del petróleo de 1973 la que puso fin definitivo a esta época de prosperidad.

La crisis del petróleo de 1973

Desde los acuerdos de Bretton Woods (1944), el dólar estadounidense había sido la moneda de referencia internacional. En la década de 1970, la guerra de Vietnam provocó serios problemas monetarios en EE. UU., cuyas repercusiones se sintieron en todo el mundo.

En 1971 los países exportadores de petróleo, organizados en la OPEP, observaron la pérdida de valor del dólar y decidieron elevar el precio del barril.

Consciente de la dependencia petrolera de los países occidentales, la OPEP –principalmente compuesta por naciones árabes– utilizó este recurso como palanca política contra EE. UU. en el conflicto árabe‑israelí que se remontaba a 1948. En 1973, el precio del barril se cuadruplicó, marcando el primer shock petrolero.

El petróleo es el insumo básico de la industria; la desaceleración económica visible desde los años sesenta se transformó en 1974 en una recesión profunda, a veces denominada “los treinta miserables”.

Este periodo se caracterizó por espirales inflacionarias, un elevado endeudamiento estatal, aumento de la desigualdad y del desempleo, y crisis económicas más frecuentes, agravadas por el segundo shock petrolero de 1979. Los países en desarrollo sufrieron los mayores impactos, mientras el crecimiento de las naciones recién industrializadas se ralentizaba. Las economías comunistas también se vieron fuertemente afectadas.

Consecuencias

  • Los “Treinta Gloriosos” permitieron a los países industrializados dar un salto cualitativo y sentaron las bases de la globalización.
  • El shock petrolero de 1973 frenó ese ritmo de crecimiento e incrementó las desigualdades en los países desarrollados; tras una fase de recesión, la situación económica siguió siendo compleja, aunque la globalización de los años 80 impulsó el desarrollo socio‑económico de numerosas naciones del Sur.
  • Las crisis del bloque soviético y de China en la década de 1980 estuvieron profundamente influidas por los shocks petroleros y el fin de los “Treinta Gloriosos”.
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