Ubicación y características geográficas
Basan, hoy parte de Siria, era la división más septentrional de la antigua Palestina oriental. En el Antiguo Testamento se la describía como una tierra de pastos abundantes y bosques densos.
Importancia en la historia bíblica
Época del Antiguo Testamento
En los textos bíblicos aparecen ciudades como Ashtaroth, Edrei, Golan y Salchah. Según el libro de Números (21:33‑35), los israelitas derrotaron al rey Og de Basan en la ciudad fronteriza de Edrei y repartieron su territorio entre la tribu de Manasés.
Época del Nuevo Testamento
Durante el período del Nuevo Testamento Basan se convirtió en uno de los graneros más importantes del Imperio romano.
Dominio helenístico y romano
Entre el 84 y el 81 a.C. Basan estuvo bajo el gobierno de Alejandro Jannaeus, rey de Judea, mientras que la zona oriental pertenecía a los nabateos. En el 64 a.C. los romanos expulsaron a los nabateos hacia el sur; Bozrah (más tarde Bostra) y Salchah pasaron a ser las ciudades nabateas más septentrionales.
El emperador Augusto nombró a Herodes el Grande como gobernante de Basan. En el año 106 d.C., el emperador Trajano incorporó el reino nabateo a la provincia romana de Arabia y estableció a Bostra (también conocida como Bazra) como capital provincial. Con el tiempo Bostra se convirtió en el centro eclesiástico de Haurán y en un importante punto comercial con Damasco.
Declive tras la conquista islámica
En el 635 d.C. Damasco cayó en manos de los musulmanes, lo que marcó el comienzo del declive económico y político de la región de Basan.