Respuesta
El Parlamento británico aprobó la Ley del Té en 1773 con el objetivo de salvar a la Compañía Británica de las Indias Orientales, que atravesaba graves dificultades financieras. La norma reducía los impuestos al té importado y concedía a la compañía el monopolio de su distribución en las colonias, facilitando la venta a precios más competitivos y estabilizando sus finanzas.