La alabarda es un arma de asta de dos manos que se empleó ampliamente en Europa entre los siglos XIV y XVII. Combina una hoja de hacha, una punta de lanza y un gancho, todo montado sobre un largo asta de madera.
Componentes y modo de empleo
• Hoja de hacha: sirve para cortar o golpear armaduras.
• Punta de lanza: permite estocar y penetrar los huecos de la protección.
• Gancho: se utilizaba para desmontar a los caballeros y arrastrar a los oponentes de sus caballos.
Quienes la utilizaban
Infantería, caballería ligera y mercenarios la portaban. Resultaba especialmente eficaz contra adversarios fuertemente armados, pues la hoja podía partir la coraza y la punta atravesaba las aberturas.
También se empleaba para romper formaciones de infantería y para frenar cargas de caballería.
Características de la alabarda del siglo XIV
Longitud aproximada: 1,80 m (alrededor de 6 pies). La hoja medía unos 30 cm de ancho. El asta era de madera, mientras que la hoja y la punta estaban forjadas en acero.
Muchas alabardas estaban decoradas con grabados elaborados, tallados y, en algunos casos, incrustaciones de metales preciosos.
Declive y legado
Su uso militar disminuyó en el siglo XVII, al ser reemplazada por mosquetes y otras armas de fuego. No obstante, continuó su presencia en ceremonias; hoy en día la Guardia Suiza del Papa sigue portándola en sus desfiles.