Cambios tecnológicos
La introducción de maquinaria agrícola mecanizada —tractores, cosechadoras y combinados— transformó la agricultura en la década de 1920. La automatización redujo la necesidad de mano de obra y sustituyó a muchos animales de trabajo. Al estar la maquinaria más disponible, la productividad aumentó y se requirió menos personal en el campo.
Mejora del transporte
Los avances en los sistemas de transporte, como el mayor uso de automóviles y la expansión de la red ferroviaria, facilitaron que los agricultores y sus familias se trasladaran a los centros urbanos.
Caída de los precios agrícolas
Tras la Primera Guerra Mundial, los precios de los productos agrícolas cayeron drásticamente por la disminución de la demanda europea, el aumento de la producción interna en otros países y la mayor competencia. Esta recesión hizo que la agricultura fuera menos rentable, impulsando a muchos agricultores a buscar alternativas.
Condiciones de sequía
En la década de 1920, regiones como las Grandes Llanuras sufrieron sequías severas. Las condiciones del Dust Bowl provocaron pérdidas de cosechas y erosión del suelo, obligando a numerosos agricultores a abandonar sus tierras y a mudarse a las ciudades.
Búsqueda de mejores oportunidades
El atractivo de la vida urbana, con empleo en fábricas, servicios y otros sectores no agrícolas, prometía ingresos superiores a los de la agricultura. Esta percepción de mayores oportunidades motivó a muchas familias rurales a emigrar.