En la Edad Media los castigos variaban según la región, la época y la gravedad del delito. A continuación se describen los más habituales.
Tipos de castigos
1. Pena de muerte
Era la sanción principal para crímenes graves como asesinato, traición o herejía. Se ejecutaba mediante decapitación, ahorcamiento, quema en la hoguera o ahogamiento.
2. Mutilación
Consistía en la pérdida de una extremidad, un ojo o una oreja, y a veces se utilizaba como método de tortura para obtener confesiones.
3. Encarcelamiento
Menos frecuente debido a la escasez y malas condiciones de las cárceles, se reservaba para delitos menores o como medida provisional antes de una ejecución.
4. Multas
Se imponían por infracciones menores, como robos o agresiones. El importe dependía de la gravedad del delito y de la riqueza del culpable.
5. Humillación pública
Utilizada para delitos leves o como elemento disuasorio, incluía azotes, el uso de la picota o la obligación de portar carteles vergonzosos.
6. Destierro
Se aplicaba en casos más serios, como traición o herejía, expulsando al condenado de la región o del reino.