Historia antigua

Funciones del pescadero en la Edad Media

En la Edad Media el pescadero era una pieza clave del abastecimiento urbano, ofreciendo pescado fresco y una variedad de mariscos a la población.

1. Venta de pescado fresco

Los pescaderos vendían el pescado recién capturado ese mismo día, instalando sus puestos en la plaza del mercado o cerca del puerto. También ofrecían pescado ahumado y salado, que podía conservarse durante más tiempo.

2. Limpieza y preparación

Preparaban el pescado para los clientes: quitaban cabeza, cola, aletas y lo evisceraban. En ocasiones lo salaban o lo marinaban antes de la venta.

3. Cocción del pescado

Algunos pescaderos cocinaban el pescado al momento, ya fuera hervido, frito o a la parrilla, y lo servían acompañado de pan o verduras.

4. Entrega a domicilio

Realizaban entregas a hogares, sobre todo a familias acomodadas, cobrando una pequeña tarifa por el servicio.

5. Venta de otros productos del mar

Además del pescado, comercializaban mariscos como mejillones, calamares, pulpos e incluso huevas de pescado (caviar).

6. Intercambio comercial

Intercambiaban pescado fresco por otros bienes —sal, especias, telas— con comerciantes de zonas costeras.

7. Conservación

Para mantener la frescura utilizaban hielo, sal y técnicas de ahumado o secado. Guardaban el pescado en lugares frescos y secos.

8. Suministro a restaurantes

En ciudades grandes vendían pescado al por mayor a tabernas y restaurantes, ofreciendo precios mayoristas.