Aunque las armas modernas y medievales han evolucionado enormemente, comparten principios básicos que siguen presentes en el combate. A continuación se presentan diez similitudes.
1. Armas blancas
Espadas, cuchillos y dagas siguen siendo armas de filo que dependen de bordes y puntas afiladas para cortar o apuñalar.
2. Armas a distancia
En la Edad Media se utilizaban arcos, flechas y hondas; hoy los proyectiles se disparan mediante armas de fuego que lanzan balas.
3. Armas contundentes
Los mazos, martillos y porras medievales infligían daño por impacto. Sus equivalentes modernos son los bastones policiales, porras y otras armas de choque.
4. Protección personal
La armadura de placas medieval dio paso a los chalecos antibalas actuales; ambas buscan proteger al combatiente de lesiones.
5. Máquinas de asedio
Catapultas y trebuquetes se empleaban para romper fortificaciones; hoy tanques, artillería y misiles cumplen la misma función de asedio.
6. Ballestas
Las ballestas, usadas en la época medieval, siguen existiendo como armas silenciosas y potentes en algunas fuerzas especiales y en el deporte.
7. Explosivos
El polvo negro medieval fue precursor de la pólvora moderna; ambos se emplean para demoliciones y como munición en armas de fuego.
8. Armas de asta
Lanzas, alabardas y picas eran comunes en la lucha medieval. En la actualidad, versiones simplificadas se usan como lanzas de entrenamiento o como armas de defensa en algunas unidades.
9. Escudos
Los escudos medievales protegían contra proyectiles y golpes. En la actualidad, los escudos balísticos y los escudos de patrulla brindan protección similar a militares y policías.
10. Técnicas de combate cuerpo a cuerpo
Las artes marciales modernas y los sistemas de combate cercano comparten el objetivo de neutralizar al oponente mediante golpes, agarres y desarmes, conceptos también presentes en la lucha medieval.
Estas similitudes demuestran que, pese a los avances tecnológicos, los fundamentos del combate siguen siendo relevantes a lo largo de la historia.