Orígenes de la silla mecedora
El concepto de la silla mecedora surgió de forma independiente en dos momentos históricos. El primer prototipo se le atribuye a Benjamin Franklin, quien, alrededor de 1725, la ideó poco después del nacimiento de su nieto como una forma de descanso.
Unos 115 años después, Michael Thonet diseñó otra versión alrededor de 1840 para aliviar las molestias de su suegra anciana. Su modelo se convirtió en la base de la mayoría de las mecedoras modernas.
Evolución a lo largo de los siglos
Ambos diseños fueron refinados por numerosos inventores y diseñadores a lo largo de más de 250 años. Sin embargo, la estructura y estética introducidas por Thonet siguen siendo la referencia predominante en la fabricación actual.