El primer frasco de conserva, conocido como “frasco de fruta”, fue inventado por John L. Mason en 1858 y se patentó el 30 de noviembre de ese mismo año.
En el siglo XV los descubrimientos se multiplicaban y el conocimiento del mundo se ampliaba. En 1481 el papa Alejandro VI concedió a Portugal el monopolio de descubrir nuevas tierras mediante la bula Æterni Regis. El regreso triunfal de Cristóbal Colón en 1493 cambió la situación; el papa emitió la